Entre BARENA y Bodegas Olarra, el encuentro entre dos familias pioneras
Del encuentro entre Leopoldo Limousin y Georges Sabaté nació una alianza que transformó la enología riojana. Seguridad microbiológica total.
En las zonas más altas y frescas de Rioja Alavesa, donde los viñedos octogenarios producen vinos de marcada concentración tánica, Bodega 202 encontró en BARENA una herramienta técnica para expresar la voz pura de sus parcelas sin renunciar a la frescura que demanda el mercado actual.
Luis Güemes Barrios, director técnico y enólogo de esta bodega boutique moderna fundada en 2014, desarrolla aquí cómo una prueba rigurosa con barricas regeneradas transformó su percepción sobre la microoxigenación y la estabilidad aromática de sus vinos.
«Me enteré de BARENA por Alvin Miranda, su director técnico, que conocí hace 25 años. Él me habló del proceso y me di cuenta que desde el punto de vista técnico tenía sentido».
Inmediatamente, la tecnología le resultó coherente al enólogo. «A través de silicatos se quitan los precipitados de tartrato y materia colorante que tapan los poros por donde se realiza la microoxigenación. Esto ayuda a limpiarlos y abrir los poros», explica.

«Se recupera la microoxigenación, que para mí ese es el valor más importante. Y me deja muy tranquilo el hecho de que es el único método válido para acabar del todo con las brettanomyces. BARENA hace las dos cosas: primero abre el poro, después lo satura con vapor de agua».
Una prueba le bastó para constatar el efecto de BARENA. Eran dos vinos iguales en dos barricas distintas: una usada y otra regenerada. «Con la regenerada, se sentía que se había domesticado ese tanino un poco rudo y maleducado. Se había levantado mucho el perfil frutal del vino».
Los viñedos de Bodega 202 están compuestos por viñas muy viejas ubicadas en una altitud elevada, lo que genera una marcada concentración tánica. «Hay que domesticar la bestia», describe Luis.
«Con BARENA, recupero la microoxigenación y se forman puentes de tanino de uva, tanino elágico y antocianos, haciendo que esas moléculas sean más grandes y tengan una reacción más dulce y redonda en el paladar».

Para Luis Güemes, las brettanomyces representan una amenaza existencial. El proceso de BARENA ofrece las garantías necesarias: «Al abrir completamente los poros y realizar una desinfección a través de vapor exhaustiva, me garantiza la no presencia de brett».
Aunque Bodega 202 es una bodega boutique, su compromiso ambiental es total. BARENA ayuda a este objetivo, permitiendo que «menos bosques se tengan que cortar».
Luis concluye que «sus resultados han sido fantásticos». «Volveremos a trabajar con BARENA», sentencia, confirmando que la regeneración es una herramienta estratégica que une calidad e innovación técnica.